Los eruditos a la Violeta, ó, Curso completo de todas las ciencias: dividido en siete lecciones para los siete dias de la semana : con el suplemento de este (Google eBook)

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Por Don Isidoro de Hernandez Pacheco, 1781 - 248 pages
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Page 93 - Vient aux pieds des chevaux tomber en mugissant, Se roule, et leur présente une gueule enflammée Qui les couvre de feu, de sang, et de fumée. La frayeur les emporte; et, sourds à cette fois, Ils ne connaissent plus ni le frein ni la voix; En efforts impuissants leur maître se consume; Ils rougissent le mors d'une sanglante écume.
Page 17 - Y ahora esclavitud triste contemplo. Ya con rodilla ante el altar doblada Movió mi débil mano el incensario, Por culto de una estatua inanimada. La cara del amigo y del contrario Mil veces vi con arte equivocarse, La del cobarde y la del temerario.
Page 92 - ... pámpanos de Baco y de Venus los mirtos; cual ronca voz del cuervo hiere mi triste oído el siempre dulce tono del tierno jilguerillo, ni murmura el arroyo con delicioso trino: resuena cual peñasco con olas combatido; en vez de los corderos de los montes vecinos, rebaños de leones bajar con furia he visto ; del sol y de la luna los carros fugitivos esparcen negras sombras mientras dura su giro; las pastoriles flautas que tañen mis amigos resuenan como truenos del que reina en Olimpo. Pues...
Page 2 - En todos los siglos y países del mundo han pretendido introducirse en la república literaria unos hombres ineptos, que fundan su pretensión en cierto aparato artificioso de literatura.
Page 10 - No cantes más de amor. Desde este día has de olvidar hasta su necio nombre. Aplícate a la gran Filosofía; sea tu libro el corazón del hombre".
Page 16 - Con quien unir su corazon desea, Y á quien el dia deseado tarda. Ya de otro caos la naturaleza Sale segunda vez ; no se acobarda El marinero ya con la fiereza Del . mar , ni el labrador ya se detiene En romper de la tierra la dureza. Cada arte y ciencia nueva vez previene A quien la trate aplausos y consuelo, A los mortales la quietud ya viene.
Page 18 - Si tu pincel hermoso Empleas por capricho En este feo rostro , No me pongas ceñudo Con iracundos ojos , En la diestra el estoque De Toledo famoso; Y en la siniestra el freno De algun bélico monstruo, Ardiente como el rayo , Ligero como el soplo : Ni en el pecho la insignia Que en los siglos gloriosos , Alentaba á los nuestros , Aterraba á los moros : Ni cubras este cuerpo Con militar adorno , TOMO I.
Page 105 - Him the Almighty Power Hurled headlong flaming from the ethereal sky, With hideous ruin and combustion, down To bottomless perdition, there to dwell In adamantine chains and penal fire, Who durst defy the Omnipotent to arms.
Page 4 - Mi tristeza en consuelo convertía y mis males yo mismo celebraba por la delicia que en su cura hallaba; así como se alienta el peregrino cuando encuentra con otro en el camino, y con gusto el piloto al mar se entrega si otro con él el mismo mar navega; como se alivia el llanto si un amigo de nuestras desventuras es testigo, así los tristes versos que leía templaban mi fatal melancolía, hasta que en ellos me dispuso el cielo de todo mi dolor total consuelo; así mi alma al Pindo, agradecida,...
Page 93 - J'ai vu, seigneur, j'ai vu votre malheureux fils Traîné par les chevaux que sa main a nourris. Il veut les rappeler, et sa voix les effraie ; Ils courent : tout son corps n'est bientôt qu'une plaie.

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