Coleccion de los mejores autores españoles, Volume 3 (Google eBook)

Front Cover
Dramard-Baudry y ca., 1843 - Spanish literature
0 Reviews
  

What people are saying - Write a review

We haven't found any reviews in the usual places.

Selected pages

Common terms and phrases

Popular passages

Page 4 - al mesón en compañía de Corzuelo, el cual en el camino me comenzó á contar toda la historia del arriero. Encajóme cuanto se decía de él en la villa; y aun llevaba traza de continuar aturdiéndome con sus impertinentes habladurías, cuando por fortuna le interrumpió un hombre de buen aspecto, que se acercó á
Page 4 - en tres ducados, que me entregó, y yo recibí tan alegre como si hubiera ganado mucho en aquel trato. Después de haberme deshecho tan ventajosamente de mi muía, el mesonero me condujo á casa de un arriero que el dia siguiente habia de partir á Astorga. Dijomc este que pensaba salir
Page 6 - á la mesa solo por hacer compañía á vmd., comiendo algunos bocados meramente por complacerle, y por mostrar cuanto aprecio sus finezas. Sentóse en frente de mi el señor mi panegirista. Trajéronle un cubierto, y se arrojó á la tortilla con tanta ansia , y con tanta precipitación, como si hubiera estado tres
Page 1 - CAPITULO I. Nacimiento de Gil Blas, y su educación. Blas de Santillana, mi padre, después de haber servido muchos años en los ejércitos de la monarquía española, se retiró al lugar donde había nacido. Casóse con una aldeana, y yo nací al mundo diez meses después que se habían casado.
Page 130 - Era yo un segundo de los menos ricos de España, lo que me puso en precisión de distinguirme con hazañas que mereciesen la atención del general. Hice mi deber de modo que el duque me adelantó, y me puso en parage de continuar en el servicio con honor. Después de una larga guerra, cuyo
Page 3 - de un matorral, á veinte ó treinta pasos de mí, una especie de soldado, que sobre dos palos cruzados apoyaba la boca de una escopeta, que me pareció mas larga que una lanza, con la cual me apuntaba á la cabeza. Sobresaltóme extrañamente, miré como perdidos mis ducados, y
Page 25 - no volviesen á aplicármelos. Duró esta escena casi tres horas; y juzgando los ladrones que ya no podia tardar en venir el dia, partieron todos á Mansilla. Manifesté gran deseo de acompañarlos, y me quise levantar para que lo creyesen; pero no lo permitieron. No, no, Gil Blas, me dijo Rolando, quédale
Page 3 - habia andado poco prudente en no haberme entregado á algún arriero. Esto era sin duda lo que debiera haber hecho; pero le parecía que dándome su muía gastaría menos en el viage; lo cual le hizo mas fuerza que la consideración de los peligros á que me exponía. Para reparar esta falta determiné vender mi muía en
Page 288 - sacarías de tu necio silencio. Aquí acabó la exhortación de mi amo para oir mi respuesta, que se redujo á prometerle cuanto deseaba. Desde aquel punto nada tuvo secreto para mi, y vine á ser su privado. Todos los familiares envidiaban mi suerte, menos el prudente Melchor de la Ronda. Era de ver como trataban los
Page 64 - toda la vida seguiría á ciegas sus opiniones, aunque fuesen contrarias á las del mismo Hipócrates. Pero esta palabra no era del todo sincera, porque no podía conformarme con su opinión acerca del agua, y en mi corazón determiné beber vino siempre que fuese á visitar mis enfermos. Segunda vez me desnudé de mi vestido, y

Bibliographic information