Cosas añejas: Tradiciones y episodios de Santo Domingo ...

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1891
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Page 199 - POR catar una colmena Cierto goloso Ladrón, Del venenoso aguijón Tuvo que sufrir la pena. "La miel, dice, está muy buena: Es un bocado exquisito; Por el aguijón maldito No volveré al colmenar.
Page 199 - ... y hurtarles su codiciado fruto. Ni siquiera pararía mientes el tuno en aquello de Por catar una colmena cierto goloso ladrón del venenoso aguijón tuvo que sufrir la pena. La miel (dice) está muy buena: es un bocado exquisito; por el aguijón maldito no volveré a colmenar.
Page xxiv - ... belleza y brillo metálico de sus colores cambiantes en sus finísimas plumas, sus alitas infatigables, sus rápidos y continuos movimientos, su graciosa volubilidad; nuestros mismos ojos no tienen bastante perspicacia para admirarle; porque jamás se fija: siempre en el aire expresando...
Page 198 - Dodrigo de Bastidas sobre la capilla del Obispo de piedra, el de Ruiz Fernández de Fuenmayor, sobre la capilla de las Animas, los de Dávila, Landeche, Oviedo y otros que estaban en casas particulares, y por último, que las armas reales que adornaban la puerta de la Fuerza, Cuartel de Milicias, Matadero y otros sitios. La salvaje cruzada contra lo que representaba nuestros claros orígenes e ilustre abolengo, no perdonó símbolo ninguno; y milagro fue que escaparan los tantos grandiosos monumentos...
Page 264 - Zabida, desde el suelo desprende en macolla sus pencas u hojas correosas, largas como espadas de una a dos varas y anchas de tres pulgadas más o menos, desde su base angostando insensiblemente hasta terminar en punta, con espinas...
Page xliv - Academia con el significado de "el aumento de azogue que se echa al metal al tiempo que se trabaja en el buitrón", digamos nosotros ñapa, en el sentido de añadidura ó adehala".
Page 198 - Ocultáronse allí los laboriosos animalucos y labraron calladitos su panal, seguros de gozar de inmunidad a la sombra de la venerable efigie. No contaron con la gula de los hijos del Massacre. Vistas las abejas por unos cuantos de ellos se les volvió la boca agua; mas contentándose con mirarlas un día y otro día, sin saber cómo andaría ese panal ni como pillarle a esa altura y detrás del santo que parecía proteger a las artífices de él, con su aspecto grave y beatífico. Seguramente no...
Page 198 - ... que escaparan los tantos grandiosos monumentos que hacen de la ciudad toda de Santo Domingo un monumento y el primero de América, por haber sido la primera ciudad fundada en ella. Oían siempre los militares que ocupaban a Regina un rumor sordo que no sabían a qué atribuir, y el mejor día vieron revolotear unas abejas pues ¿dónde cree el pío lector? detrás del santo en persona que estaba presidiendo en la fachada de la iglesia. ¡Vaya unas abejas antojadizas! Ocultáronse allí los laboriosos...
Page xxiv - Isla, que a no ser por su cola y piquito, apenas tendría dos pulgadas de longitud : no es posible describir ni retratar con exactitud los contornos de su exiguo y aguzado cuerpo, la belleza y brillo metálico de sus colores cambiantes en sus finísimas plumas, sus alitas infatigables, sus rápidos y continuos movimientos, su graciosa volubilidad ; nuestros mismos ojos no tienen bastante...
Page 214 - Candelaria; y no hai más que hablar. — Dios quiera que no te arrepientas. Andrés; que luego lo que hace el loco á la derrería hace el sabio á la primeria . . — Hombre! me tienes tú con tus refranes Por dicha para él, D.

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