Discurso...contestando al que dirigio?1 á la Real academia de ciencias morales y politicas ... Miguel Sanz y Lafuente en 27 de Mayo de 1860

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1860
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Page 6 - luz de la razón para reconocerla como arbitra de los destinos ulteriores de la humanidad. Hoy, que todas las ideas, todos los sentimientos, el derecho, las leyes, las instituciones, y todo el organismo de la vida interior de las sociedades han de presentar y probar sus títulos para ser admitidos como elementos nuevos de la
Page 61 - tiempos? ¿Dónde está hoy, en dias de tan profunda agitación, la esperanza, la luz, la civilización, el porvenir de los pueblos? El Cristianismo católico es en efecto su sólido fundamento, y su legítima esperanza ; pues lo que ha pasado en los diez y ocho siglos que cuenta su milagrosa aparición, es una prueba irrecusable de
Page 50 - haya proclamado, ni error que no haya combatido, ni virtud de que no haya dado ejemplos insignes. La verdad ha sido entre los cristianos, tan santa como la libertad; y el error tan abominable, como ilegítima y odiosa la servidumbre del hombre. Recórranse las doctrinas filosóficas antiguas y modernas que están fuera del Cristianismo,
Page 61 - Siguiendo sus huellas , no puedo menos de responder, que solamente la doctrina católica puede sostener el peso inmenso (cada dia mayor) que dentro de sí mismas, llevan las sociedades modernas, y conservarlas en vigor y armonía. Abrid el gran libro de la historia. ¿Quién lleva hace diez y ocho siglos sobre sus hombros
Page 6 - y la voluntad soberana del individuo se aspira á fundar la vida interior del hombre y el régimen de los pueblos. Hoy es pues más necesario é importante que en ningún otro tiempo, señalar la dirección segura del agitado y general movimiento, que por todas partes nos circunda. Hoy más que nunca conviene
Page 39 - siempre debe á su Dios. Resistid esta elevada solución del problema, insoluble para los sofistas, é inmediatamente caeréis, ó en el absurdo de negar la libertad, contra el íntimo y universal sentimiento humano, haciendo inexplicable la vida interior de todos los hombres, y la historia de todos los pueblos; ó caeréis en el
Page 46 - el egoismo de los sentidos, la sensualidad, el abuso del fuego, como lo explica un filósofo moderno. Aquel calor interior, destinado á dar vigoroso movimiento al corazón del hombre, y á su voluntad fortaleza y elevación , y á su sangre fecundidad legítima; un egoismo perverso, una concupiscencia, prematura quizás, y siempre funesta, lo
Page 33 - á la libertad, y por la independencia á la servidumbre. Contradictoria parece esta libertad obediente; pero sin embargo, esta obediencia es una verdad fundamental en el orden intelectual y moral. No somos inteligentes, ni somos libres por nosotros mismos, sino con relación, y con dependencia de Dios. Somos libres, somos inteligentes por participación. Así lo sostuvo
Page 19 - no es la destrucción de la razón, sino su complemento natural. En la misión del espíritu humano, y en su dependencia del orden sobrenatural está la vida vigorosa y fecunda de la inteligencia y su más elevada y permanente perfección. Santo Tomás, el más exacto de los filósofos y el más elevado de los teólogos, ha
Page 33 - doctrina católica, sobre la libertad del hombre, y demostrando que cuando la inteligencia y la razón, recibidas en participación. aspiran á la independencia, se oscurecen y se pierden, y que sólo subsisten y progresan, cuando obedecen. Los sofistas repugnan y combaten esta doctrina, porque hay efectivamente en nuestro espíritu una tendencia á vivir y pensar por

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