El criticon: tercera parte : En el inuierno de la vejez

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por Pablo de Val, 1657 - 350 pages
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Popular passages

Page 86 - Seréis hombres tratando con los que lo son, que eso es propiamente ver mundo; porque advertid que va grande diferencia del ver al mirar, que quien no entiende no atiende: poco importa ver mucho con los ojos si con el entendimiento nada, ni vale el ver sin el notar.
Page 235 - y de noticias, con los dos realces de buen ingenio y buen gusto, el cortesano de más buenos ratos, que pudieran desear.
Page 116 - ... pie en ella se le pusiera al lado y le guiara, librándole de tanto lazo y peligro, como le está armado. Fuera un ayo puntual, que siempre le asistiera, sin perderle ni un solo instante de vista. Fuera el numen vial, que le encaminara por las sendas de la Virtud al centro de su felicidad destinada. Pero como, al contrario, topa luego con el Engaño, el primero que le informa de todo al revés, hácele desatinar y le conduce por el camino de la mano izquierda al paradero de su perdición. Así...
Page 169 - Por necedad se prohibe el decir más valen amigos en plaza que dineros en arca: lo uno porque ¿dónde se hallarán verdaderos y fieles?; lo otro porque a quien tiene dineros en arca nunca le faltan amigotes en todas partes.
Page 85 - ¡Guarda el monstruo, huye el coco! ¡A huir todo el mundo, que ha parido ya la Verdad el hijo feo, el odioso, el abominable! ¡Que viene, que vuela, que llega! A esta espantosa voz echaron todos a huir, sin aguardarse unos a otros, a necio el postrero. Hasta el mismo Critilo, ¿quién tal creyera?, llevado del vulgar escándalo, cuando no...
Page 29 - A nuestros muy amados señores y hombres buenos, a los beneméritos de la vida y despreciadores de la muerte ordenamos, mandamos y encargamos: Primeramente, que no sólo puedan, sino que deban decir las verdades, sin escrúpulo de necedades. Que, si la verdad tiene muchos enemigos, también ellos muchos años y poca vida que perder. Al contrario se les prohiben severamente las lisonjas activas y positivas, esto es que ni las digan ni las escuchen: porque desdice mucho de su entereza un tan civil...
Page 23 - Vejecia andaban contrechos y agobiados, cojos y desdentados y semiciegos, tratándolos como a villanos, cargándolos de nuevos pechos sobre los viejos. Encontraron ya los crudos criados con el no bien maduro Andrenio. Agarraron dél.
Page 49 - Este es el veneno de la razón, éste el tóxico del juicio, éste es el vino ¡oh, tiempos! ¡oh, costumbres! El vino antes en aquel siglo de oro, pues de la verdad y aun de perlas, pues de las virtudes, cuentan que se vendía en las boticas, como medicina, a par de las drogas del Oriente, recetábanle los médicos entre los cordiales. Récipe, decían, una onza de vino y mézclese con una libra de agua.
Page 118 - ... malicioso y al cortesano, adulador. No se ahorraba con ninguno. Pues, aunque fuera un gran señor, le avisaba que no le caía bien el vos con todos, que podría tal vez descuidarse con su príncipe y hablarle del mismo modo o tan sin él.
Page 201 - Nadie les parece que sabe, sino 'ellos. A todos los demás tienen por mocos y por muchachos, aunque lleguen a los cuarenta, y mientras ellos viven, nunca llegan los otros a ser hombres, ni a tener autoridad ni mando: luego les salen con que ayer vinieron al mundo, que aún se están con la leche en los labios y con el pico amarillo: «Antes que vos nacierais, antes que vinierais al mundo, ya yo estaba cansado.

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