La literatura española en el siglo XIX.

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Sáenz de Jubera, 1899 - Catalan literature
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Page 25 - neath a curtain of translucent dew, Bathed in the rays of the great setting flame, Hesperus with the host of heaven came; And, lo! Creation widened in man's view. Who could have thought such darkness lay concealed Within thy beams, O Sun? or who could find, Whilst fly and leaf and insect stood revealed, That to such countless orbs thou mad'st us blind? Why do we then shun Death with anxious strife? If Light can thus deceive, wherefore not Life?
Page 159 - ¿Por qué volvéis a la memoria mía, Tristes recuerdos del placer perdido, A aumentar la ansiedad y la agonía De este desierto corazón herido? ¡Ay! que de aquellas horas de alegría Le quedó al corazón sólo un gemido, ¡Y el llanto que al dolor los ojos niegan, Lágrimas son de hiél que el alma anegan!
Page 423 - Escribir como escribimos en Madrid, es tomar una apuntación, es escribir en un libro de memorias, es realizar un monólogo desesperante y triste para uno solo. Escribir en Madrid es llorar, es buscar voz sin encontrarla como en una pesadilla abrumadora y violenta.
Page 25 - Mysterious Night ! when our first Parent knew Thee from report divine, and heard thy name, Did he not tremble for this lovely frame, This glorious canopy of light and blue? Yet 'neath a curtain of translucent dew, Bathed in the rays of the great setting flame, Hesperus with the host of heaven came; And, lo! Creation widened in man's view.
Page 25 - MYSTERIOUS Night! when our first parent knew Thee from report divine, and heard thy name, Did he not tremble for this lovely frame, This glorious canopy of light and blue. Yet 'neath a curtain of translucent dew, Bathed in the rays of the great setting flame, Hesperus with the host of heaven came, And lo! creation widened in man's view.
Page 141 - Turbó la apacible luna Un vapor blanco y espeso, Que de las altas techumbres Se iba elevando y creciendo.
Page 100 - Como una casta ruborosa virgen se alza mi musa, y tímida las cuerdas pulsando de su arpa solitaria, suelta la voz del canto. ¡ Lejos, profanas gentes ! No su acento del placer muelle, corruptor del alma. en ritmo cadencioso hará suave la funesta ponzoña. ¡ Lejos, esclavos, lejos ! No sus gracias cual vuestro honor trafícanse y se venden ; no sangrisalpicados techos de oro resonarán sus versos.
Page 194 - ¿Cómo te llamaré para que entiendas que me dirijo a ti, dulce amor mío, cuando lleguen al mundo las ofrendas que desde oculta soledad te envío?... 5 A ti, sin nombre para mí en la tierra, ¿cómo te llamaré con aquel nombre, tan claro, que no pueda ningún hombre confundirlo, al cruzar por esta sierra?
Page 198 - Ese vago clamor que rasga el viento es la voz funeral de una campana: vano remedo del postrer lamento de un cadáver sombrío y macilento que en sucio polvo dormirá mañana.
Page 195 - ... prometida. Y entonces al ceñir la eterna palma, que ciñen tus esposas en el cielo, el beso celestial, que darte anhelo, llena de gloria te dará mi alma...

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