Obras escogidas de don Antonio García Gutierrez

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M. Rivadeneyra, 1866 - Spanish drama - 722 pages
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Page 29 - ¡adi ... os! (Espira; un momento de pausa.) MANRIQUE. ¡La he perdido! ¡Ese lúgubre gemido! es el último de amor. Silencio, silencio; ya viene el verdugo por mí ... Allí está el cadalso, allí, y Leonor aquí está. Corta es la distancia, vamos, que ya el suplicio me espera. (Tropieza con AZUCENA.^ ¿Quién estaba aquí?
Page 4 - JIMENA ¿Siempre llorando mi amiga? No cesas.. LEONOR Llorando, sí; yo para llorar nací; mi negra estrella enemiga, mi suerte lo quiere así.
Page 14 - Tiempos en que amor solía calmar piadoso mi afán, ¿qué os hicisteis? ¿Dónde están vuestra gloria y mi alegría? ¿De amor el suspiro tierno y aquel placer sin igual, tan breve para mi mal aunque en mi memoria eterno? Ya pasó ... mi juventud los tiranos marchitaron, ya mi vida prepararon junto al ara el ataúd. Ilusiones engañosas, livianas como el placer, no aumentéis mi padecer . . . ¡Sois por mi mal tan hermosas!
Page 20 - Mas súbito, azaroso, de las aguas entre el turbio vapor, cruzó luciente relámpago de luz que hirió un instante con brillo melancólico tu frente. Yo vi un espectro que en la opuesta orilla como...
Page 20 - ... sonreía. De pronto el huracán cien y cien truenos retemblando sacude, y mil rayos cruzaron, y el suelo y las montañas a su estampido horrísono temblaron. Y envuelta en humo la feroz fantasma huyó; los brazos hacia mí tendiendo. ¡Véngame!, dijo; y se lanzó a las nubes.
Page 16 - Leonor, respira, respira por piedad; yo te prometo respetar tu virtud y tu ternura. No alienta, sus sentidos trastornados... me abandonan sus brazos... no, yo siento su seno palpitar... Leonor, ya es tiempo de huir de esta mansión, pero conmigo vendrás también. Mi amor, mis esperanzas, tú para mí eres todo, ángel hermoso. ¿No me juraste amarme eternamente, por el Dios que gobierna el firmamento? Ven a cumplir, ven, tu juramento.
Page 28 - ¡Tú a implorar por mi perdón del tirano a los pies fuiste! Quizá también le vendiste mi amor y tu corazón. No quiero la libertad a tanta costa comprada. LEONOR. Tu vida... MANRIQUE. ¿Qué importa? nada, quítamela, por piedad ; clava en mi pecho un puñal antes que verte perjura, llena de amor y ternura en los brazos de un rival. ¡La vida!, ;es algo la vida? : un doble martirio, un yugo... llama, que venga el verdugo con el hacha enrojecida.
Page 15 - LEONOR No, no creas.. No puedo amarte yo.. Si te lo he dicho, si perjuro mi labio te engañaba, ¿lo pudiste creer?.. Yo lo decía, pero mi corazón.. Te idolatraba.
Page 15 - Nadie cual yo te amó», mil y mil veces me dijiste falaz: «Nadie en el mundo como yo puede amar...
Page 10 - ¡Ay! Todavía delante de mí le tengo, y Dios, y el altar y el mundo olvido cuando le veo. Y siempre viéndole estoy amante, dichoso y tierno.. Mas no existe; es ilusión que imagina mi deseo.

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