Lo prohibido, Volume 1

Front Cover

From inside the book

What people are saying - Write a review

We haven't found any reviews in the usual places.

Selected pages

Other editions - View all

Common terms and phrases

Popular passages

Page 168 - Esta admirable lengua nuestra, órgano de una raza de poetas, oradores y picaros, sólo por estos tres grupos ó estamentos ha sido hablada con absoluta propiedad y elegancia. Las remesas de ideas que anualmente traemos en nuestro afán de igualarnos á las nacionalidades maduras, no han encontrado todavía
Page 168 - expresión en aquel instrumento armoniosísimo, pero que no tiene más que tres cuerdas. Hice esta observación en casa de mi prima, oyendo hablar de tan distintas maneras, pues unos arrastraban y descoyuntaban las frases de estirpe francesa, impotentes para darles vida dentro de la
Page 158 - alma toda y su poca salud al servicio de una idea ó de una institución. Dábase por entero á diversos objetos benéficos, políticos y morales, y su vehemencia era tal, que si la empleara en sus asuntos propios, habría sido el hombre modelo y la más perfecta encarnación del ciudadano y del jefe de familia.
Page 173 - la prueba de aquella calcinación en crisol ardiente, triunfaba de las llamaradas del rojo, y aparecía sublimada y purificada. Su mirar era como un extracto sutil, alcohol dulcísimo que se subía á la cabeza y hacía en ella mil diabluras. No quiero decir nada del escote, á quien la coloración chillona del rojo daba más realce. En su
Page 98 - Los ejemplos que había visto en Inglaterra, aquella rigidez sajona que se traduce en los escrúpulos de la conversación y en los repulgos de un idioma riquísimo, cual ninguno, en fórmulas de buena crianza; aquel puritanismo en las costumbres, la sencillez cultísima, la libertad basada en el respeto
Page 186 - no lo graban en el escudo, para explicar la postura del oso, sí, del pobre oso que quiere comerse los madroños y por más que se estira, no puede, ¿qué ha de poder?... Porque verá usted. Estas juergas de los jueves cuestan mucho dinero. Ojo al oso, niño, que al paso que vamos la debacle no tardará. Sentí escalofríos al
Page 27 - menos así me lo hacía ver mi exaltada admiración. Pronto creí notar en ella un gusto exquisito, un discernimiento admirable para juzgar casi todas las cosas, sin pedantería ni sabiduría, tan natural y peregrinamente como cantan los pájaros, no entendiendo de
Page 21 - de bondad, y su marido (á tí te lo digo en confianza), no merece tal joya. "Por último, mi hija Camila, la menor de las! tres, es la menos favorecida en dotes morales. No es esto decir que sea mala. ¡Oh! no, no la juzgues por la apariencia. Como era la más
Page 19 - la ilusión de tener un hijo que llegaría á los puestos más altos de la Nación/ Pero creció, y me encontré con un soñador, con un enfermo de hidropesía imaginativa. ¡No le falta un tornillo; yo creo que le sobra. En aquella cabeza hay algo de más. Tres ó cuatro cerebros dentro

Bibliographic information