Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy

Front Cover
Cátedra, 1985 - Fiction - 642 pages
La escritura de Laurence Sterne (1713-1768), nacido en lrlanda, brota de la corriente que abrieron Rabelais y Cervantes, y que habria de llegar hasta Joyce. Tristram Shandy es una pieza clave en la formacion de la novela moderna, en la que el lector descubre con asombro como la veta subversiva que alienta la narracion desborda los limites de la peripecia para contaminar las mismas convenciones del genero. La autorreferencia, la paradoja y el subjetivismo se alian con la explotacion de los recursos tipograficos para crear, ademas, una de las novelas mas divertidas de la literatura inglesa.

What people are saying - Write a review

User Review - Flag as inappropriate

La Vida y las Opiniones del caballero Tristram Shandy (1759-1767), (título original en inglés: The Life and Opinions of Tristram Shandy, Gentleman) -usualmente abreviada como Tristram Shandy- es la más singular y célebre de las obras del escritor inglés Laurence Sterne. Se publicó en nueve volúmenes, los dos primeros en diciembre de 1759 y los siete siguientes a lo largo de los ocho siguientes años. A pesar de constituir un éxito editorial desde el primer momento -tanto así que convirtió a Sterne en una celebridad de la noche a la mañana-, la obra no fue bien recibida por parte de la crítica de la época; por ejemplo, el famoso Doctor Samuel Johnson dijo refieriéndose a ella que Nada extravagante puede perdurar. Aun así, y quizá precisamente por su cuidada extravagancia, Tristram Shandy ha venido a considerarse como una de las mejores novelas cómicas en lengua inglesa, y como una predecesora, en tanto que en estilo, de muchas novelas modernas.
La publicación de la novela se vio truncada por el fallecimiento del propio autor en 1768. Así, aunque tras nueve volúmenes el agotamiento de la obra es patente, se ha supuesto, en parte por la correspondencia del propio Sterne, que éste pensaba retomar la obra en algún momento, y que, por ende, está inacabada. No obstante, hay quien objeta esta opinión, y considera al Tristram Shandy como una novela concluida, y los hay incluso que ven en el Viaje Sentimental (1768) de Sterne el epílogo con el que el autor concluye el Tristram Shandy.
Argumento y estilo [editar]Narrada en primera persona y de un modo intrincado, humorístico, desarreglado y un tanto picaresco, la novela pretende ser la autobiografía del narrador, Tristram Shandy. Sin embargo, en uno de los giros humorísticos centrales de la novela, a saber, que el tal Tristram Shandy es incapaz de explicar nada de forma sencilla, el narrador recurre una y otra vez a digresiones y anécdotas explicativas que supuestamente ayudan a formar el contexto de su vida, pero que de hecho van a ser la esencia de la novela, y que desvían el hilo conductor de la misma continuamente, impidiendo cualquier avance lineal en la trama. De esta forma, la novela se va extendiendo alrededor de las curiosas peripecias de un grupo de personajes relacionados con el narrador, de los que Sterne hace un retrato humorístico, y ofrece multitud de digresiones y anécdotas colaterales, hasta el punto de que el nacimiento de Tristram no ocurre hasta el libro III, y que éste sólo aparece como personaje brevemente en el libro IV para desaparecer el el libro VI.
En consecuencua, a parte del narrador -Tristram Shandy-, los personajes principales de la obra son su padre, el genial Walter Shandy; su madre, de la que nunca da su nombre, y que se muestra como una mujer nada obtusa y muy calmada, hasta nihilista; su Tío Toby [sic], supuestamente inspirado en el padre del propio Sterne; el cabo Trim, criado de Toby (Diderot tomará una anécdota de éste como punto de inicio de su Jacques el Fatalista); en menor medida, el Doctor Slop y el párroco Yorick (una suerte de álter ego de Sterne); y una serie de personajes secundarios como los criados Jenny y Obadiah que sirven de soporte de algunas anécdotas. La mayor parte de la trama de la novela (de la que muchos dicen no tiene en rigor argumento alguno) gira en torno a diversas anécdotas domésticas que ocurren en el entorno de los Shandy, con las que el autor logra crear escenas realmente cómicas gracias a que confronta los temperamentos opuestos de Walter (sarcástico, racional, irascible), y del Tío Toby (gentil, sencillo, desprendido, amante del género humano). En medio de esas anécdotas, el narrador, mientras trata de completar la historia de su vida, va a abordar temas tan variados como las prácticas sexuales, los insultos, la influecia de los nombres propios en las personas, las narices (forma eufemística con la que trata sobre los penes), la obstetricia, la ingeniería militar, la filosofía,...
Quizá lo que más llame la atención en el Tristram Shandy sean los
 

About the author (1985)

If Fielding showed that the novel (like the traditional epic or drama) could make the chaos of life coherent in art, Sterne only a few years later in The Life and Opinions of Tristram Shandy, Gentleman (1760--67) laughed away the notion of order. In Sterne's world, people are sealed off in their own minds so that only in unpredictable moments of spontaneous feeling are they aware of another human being. Reviewers attacked the obscenity of Tristram's imagined autobiography as it was published (two volumes each in 1759, early 1761, late 1761, 1765, and one in 1767), particularly when the author revealed himself as a clergyman, but the presses teemed with imitations of this great literary hit of the 1760s. Through the mind of the eccentric hero, Sterne subverted accepted ideas on conception, birth, childhood, education, and the contemplation of maturity and death, so that Tristram's concerns touched his contemporaries and are still important. Since Tristram Shandy is patently a great and lasting comic work that yet seems, as E. M. Forster said, "ruled by the Great God Muddle," much recent criticism has centered on the question of its unity or lack of it; and its manipulation of time and of mental processes has been considered particularly relevant to the problems of fiction in our day. Sterne's Sentimental Journey (1768) has been immensely admired by some critics for its superb tonal balance of irony and sentiment. His Sermons of Mr. Yorick (1760) catches the spirit of its time by dramatically preaching benevolence and sympathy as superior to doctrine. Whether as Tristram or as Yorick, Sterne is probably the most memorably personal voice in eighteenth-century fiction.

Bibliographic information