... Antología de poetas líricos castellanos desde la formación del idioma hasta nuestros días: Romances viejos castellanos (Primavera y flor de romances)

Front Cover
Marcelino Menéndez y Pelayo
Vinda de Hernando y c.a., 1899 - Spanish literature
 

Selected pages

Contents

Other editions - View all

Common terms and phrases

Popular passages

Page 109 - ¿Qué es aquesto, mi señora, quién es el que os hizo mal?" — "Un sueño soñé, doncellas, que me ha dado gran pesar : "que me veía en un monte en un desierto lugar...
Page 104 - ¡Oh Belerma! oh Belerma! - por mi mal fuiste engendrada, que siete años te serví — sin de ti alcanzar nada; agora que me querías— muero yo en esta batalla. No me pesa de mi muerte — aunque temprano me llama; mas pésame que de verte — y de servirte dejaba. ¡Oh mi primo Montesinos! —lo que...
Page 75 - No pienso en otro, señora, Sino en cosa de pesar, Porque un triste y mal sueño Alterado me hace estar: Aunque en sueños no fiemos, No sé...
Page 278 - ¿Dónde vas, el caballero? ¿Dónde vas, triste de ti? Que la tu querida esposa muerta es, que yo la vi. Las señas que ella tenía bien te las sabré decir; su garganta es de alabastro, y sus manos de marfil.
Page 133 - Presto estaba el camarero para habérselo de dar: diérale calzas de grana, borceguís de cordobán; diérale jubón de seda aforrado en zarzahán; diérale un manto rico que no se puede apreciar; trescientas piedras preciosas al derredor del collar; tráele un rico caballo que en la corte no hay su par, que la silla con el freno bien valía...
Page 64 - Maldiciendo iba el vino maldiciendo iba el pan, el pan que comían los moros, mas no de la cristiandad; maldiciendo iba la dueña que tan solo un hijo pare: si enemigos se lo matan no tiene quien lo...
Page 109 - Allí habló su camarera, bien oiréis lo que dirá : — "Aquese sueño, señora, bien os lo entiendo soltar: "el azor es vuestro esposo que viene de alien la mar; "el águila sedes vos, con la cual ha de casar, "y aquel monte es la iglesia donde os han de velar." — "Si así es, mi camarera, bien te lo entiendo pagar.
Page 134 - Calledes, conde, calledes, y no os queráis alabar; el que quiere servir damas así lo suele hablar, y al entrar en las batallas bien se saben excusar. — Si no lo creéis, señora, por las obras se verá: siete años son pasados que os empecé de amar, que de noche yo no duermo, ni de día puedo holgar.
Page 109 - Las ciento hilaban oro, las ciento tejen cendal, las ciento tañen instrumentos para doña Alda holgar. Al son de los instrumentos doña Alda adormido se ha: ensoñado había un sueño, un sueño de gran pesar. Recordó despavorida y con un pavor muy grande; los gritos daba tan grandes, que se oían en la ciudad. Allí hablaron sus doncellas, bien oiréis lo que dirán: — ¿Qué es aquesto, mi señora? ¿Quién es el que os hizo mal?
Page 135 - Manténgate Dios, el rey, — ya tu corona real: una nueva yo te traigo — dolorosa y de pesar, que no os cumple ¡ traer corona — ni en caballo cabalgar. La corona de la cabeza — bien la...

Bibliographic information