Resonancias del camino

Front Cover
Libreria Nacional de A. Barreiro y Ramos, 1896 - Europe - 364 pages
0 Reviews
Reviews aren't verified, but Google checks for and removes fake content when it's identified
 

What people are saying - Write a review

We haven't found any reviews in the usual places.

Selected pages

Other editions - View all

Common terms and phrases

Popular passages

Page 354 - Aquellas campanas reían: sus notas se atropellaban como las de una carcajada. Me pareció, al sentirlas en medio de aquella tristeza azulada de las montañas dormidas, la risa de un niño en medio al silencio de una familia de luto.
Page 354 - La tarde va cayendo: las montañas comienzan a envolverse en sus vapores grises en primer término, y casi violetas más allá. Parece que la naturaleza cierra lentamente los ojos con una sonrisa triste . Los arbustos del borde del camino y las rocas van apareciendo casi repentinamente al llegar a ellos, como si les interrumpiéramos el sueño. Todos seguimos silenciosos uno detrás del otro : el atajo es muy estrecho. Hasta mis muchachos se han callado, y ya nada preguntan sobre lo que ven a un...
Page 13 - Demostremos mejor. Transcribamos más. Copiemos aún. Dice Zorrilla: "Se incurre, evidentemente, en un error cuando hoy, al hablar de objetivismo ó realismo artístico, se supone que el gran artista objetivo ve bien el objeto exterior y lo reproduce. No, no es eso precisamente: es que el gran artista ha visto bien el reflejo del objeto en su alma, se ha visto bien á si mismo, y nos ha presentado, con fidelidad y en noble forma, la conjunción de la naturaleza con su espíritu. Esto es arte.
Page 45 - ... erizado de chimeneas que humean sin cesar. Nadie irá a buscar. Hoy en Barcelona la huella de Roger de Flor o de Lauria. ni la de los Berenguer. ni la de aquellos heroicos catalanes y aragoneses que fundaron en Grecia el legendario imperio, ni la de los conquistadores de las Baleares. Aún el Montjuich, con sus fortalezas, es sello de gloria catalana: aún la catedral gótica del siglo XIII es. con su maravilloso claustro, timbre de piedad y de grandeza pasadas, como lo es la deliciosa fachada...
Page 46 - Sevilla. Yo, francamente, no estoy del todo conforme con Lafontaine; su hormiga, a fuerza de ser trabajadora, llega a ser egoísta y prosaica. La pobre cigarra se entretuvo sonando sus pequeñas castañuelas de plata, y se le vino encima el invierno cuando menos lo pensaba, sin haber hecho provisiones. La hormiga, antipática y cruel, no sólo la deja morir; la humilla con su estúpido sarcasmo. Mal hizo la cigarra, es verdad; debió haber trabajado algo; pero si no hay quien cante, el mundo será...
Page 355 - Son las de San Pedro. — ¿Y a qué tocan? — ¡Oh! Los pobres de la aldea no tienen otro modo de manifestar su alegría al recibir a las personas que quieren. Esas campanas lo reciben a usted.
Page 174 - ... soplos de vientos armoniosos en las sienes palpitantes; acordes inauditos en los oídos, en la circulación de la sangre. El poeta, el vidente, el profeta, el mensajero, tiene entonces que hacer palpable lo que no se toca, inteligible lo confuso, limitado lo inmenso, sensible lo que no cabe en la forma, ... y canta ; canta con las palabras habitadas por ideas rítmicas; con palabras que son emanación directa de la vibración de las cosas; que se extienden, que se difunden, según la capacidad...
Page 356 - Mi padre había salido de allí casi niño, hacía sesenta años: yo regresaba con mis hijos, con los nietos uruguayos del noble viejo montañés de larga barba blanca como la nieve de estas montañas, no más blanca, por cierto, que su conciencia de hombre de bien. ¡Bendita sea su memoria! Todos sabían que yo pensaba entonces en mi padre; y, aunque ya era casi de noche, y no se veían bien las caras, todos sabían que yo no hablaba porque tenía que llorar.
Page 69 - ... vencedores, mirados ahora de bruces, los unos al lado de los otros, como en trailla, lacios, marchitos, con el cuello estirado hacia el seco muelle, con el casco sucio y chorreado fuera de la línea de flotación, parecen pájaros con el vientre hinchado, o peces enfermos, o hipopótamos de jardín ^zoológico que, en su charco artificial, languidecen y mueren soñando con los juncos del desierto. Entre uno y otro buque se ve de vez en cuando un pedazo del plano de azogue negro del agua inmóvil...
Page 48 - ... fidelidad absoluta en la comparación! La unión de Sarasate con su violín no es la unión substancial del pensamiento y el cerebro; pero es indudable que, para obtener celestes melodías, no basta saber fabricar ó componer violines: es necesario tener Sarasates." — "En pintura, el color por sí sólo es el arte, como lo es el sonido en música. Un pintor español no es español por la escena ó el motivo que pinta, sino por el color vivo que derrama en el lienzo ; una mancha, una impresión,...

Bibliographic information