Relacion del gobierno superior y capitania general de la isla de Cuba: estendida por el teniente general don Miguel Tacon, marques de la Union de Cuba, al hacer la entrega de dichos mandos a su sucessor el escmo. señor don Joaquin de Ezpeleta

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Imprenta del gobierno y capitana general, 1838 - Cuba - 39 pages
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Page 4 - ... salir á hacer cobros, sin ir escoltados por gente armada. Existían igualmente compañías de malvados, habidos y reputados por tales, que se hallaban dispuestos á quitar la vida bajo precios convencionales, á cualquier persona que se les designase. Muchas veces desde la cárcel misma señalaba el criminal la víctima, y contaba en la calle con los colaboradores necesarios para perpetrar un nuevo atentado.
Page 3 - Isla antes de primero de junio de 1834, y no era a la verdad exagerado el cuadro que ofrecían los papeles. Un número crecido de asesinos, ladrones y rateros circulaba por las calles de la capital, matando, hiriendo y robando, no sólo durante la noche sino en medio del día y en las calles más centrales y frecuentadas. (Véase en el Apéndice número 1, una disposición de mi antecesor que puede servir de triste comprobante de lo que aquí sucedía).
Page 4 - ... perpetrar un nuevo atentado. No bajaban quizás de doce mil las personas que sin bienes ni ocupación honesta se mantenían en la capital de las casas públicas de juego, así de blancos como de individuos de color, libres y esclavos. Los vagos eran innumerables y no pocos los que encontraban medios de subsistencia en las estafas de todas especies, y hasta en el mismo foro, ejerciendo unas veces las funciones de testigos falsos y otras las de alterar la paz de las familias, atacando a ciudadanos...
Page 6 - La frecuencia de estas ferias se succédia con la misma rapidez que las funciones de los respectivos santuarios que les daban nombre, y la pública ostentacion que se hacia de jugar al monte en las calles y plazas, y aun en los claustros de los conventos, escitaba por cierto una idea poco conforme á las leyes y pragmáticas, y mal avenida con el orden público.
Page 4 - ... la cohorte de foragidos, que los dependientes de las casas de comercio no podían salir a hacer cobros sin ir escoltados por gente armada. Existían igualmente compañías de malvados, habidos y reputados como tales, que se hallaban dispuestos a quitar la vida bajo precio convencional a cualquiera persona que se les designase. Muchas veces desde la cárcel misma señalaba el criminal la víctima y contaba en la calle con los colaboradores necesarios para perpetrar un nuevo atentado. No bajaban...
Page 4 - ... como de individuos de color, libres y esclavos. Los vagos eran innumerables y no pocos los que encontraban medios de subsistencia en las estafas de todas especies, y hasta en el mismo foro, ejerciendo unas veces las funciones de testigos falsos y otras las de alterar la paz de las familias, atacando a ciudadanos pacíficos que por no verse envueltos en los males inseparables de un pleito destructor, compraban de los agresores la tranquilidad a un gran precio. (2) Todos estos elementos tenían...
Page 4 - ... veces desde la cárcel misma señalaba el criminal la víctima y contaba en la calle con los colaboradores necesarios para perpetrar un nuevo atentado. No bajaban quizás de doce mil las personas que sin bienes ni ocupación honesta se mantenían en la capital de las casas públicas de juego, así de blancos como de individuos de color, libres y esclavos. Los vagos eran innumerables y no pocos los que encontraban medios de subsistencia en las estafas de todas especies, y hasta en el mismo foro,...
Page 6 - ... tener tal desorden en la moral pública. En el café nombrado del comercio, cuyo dueño había conseguido en remate la facultad de mantener en su casa el juego de cartones, se encontraba reunido un número considerable de vagos y gente disipada, que se entregaba á todos...
Page 3 - Apéndice número 1, una disposición de mi antecesor que puede servir de triste comprobante de lo que aquí sucedía). Parecía que tanto número de criminales partían de un centro común, alguna asociación ramificada y temible, que se había propuesto sobreponerse a las leyes, atacar impunemente al ciudadano pacífico y destruir todos los vínculos sociales. Tal era el terror que había excitado la cohorte...
Page 6 - Bajo la palabra ferias, que en otras partes no significa otra cosa que la concurrencia de mercaderes y negociantes en un punto dado, para la compra y cambio de especies y frutos, se consentía en la capital la reunion de mesas de juego en las calles y plazas contiguas al santuario donde se celebraba alguna funcion eclesiástica. La concurrencia era tambien escitada por las músicas y bailes de las casas donde se ponían las mesas de juego, v en estas diversiones estrepitosas se encontraba el gérmen...

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