Insolación: (Historia amorosa)

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Sucesores de N. Ramirez, 1889 - 320 pages
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Page 46 - Ya que estoy dialogando con mi alma y nada ha de ocultarse, la verdad es que en lo cordial de mi saludo entró por mucho la favorable impresión que me causaron las prendas personales del andaluz. Señor ¿por qué no han de tener las mujeres derecho para encontrar guapos a los hombres que lo sean, y por qué ha de mirarse mal que lo manifiesten (aunque para manifestarlo dijesen tantas majaderías como los chulos del Café Suizo)? Si no lo decimos, lo pensamos, y no hay nada más peligroso que lo...
Page 107 - ... a borbotones, y en el cual flotaba yo dentro de un botecillo chico como una cascara de nuez: golpe va y golpe viene, ola arriba y ola abajo.
Page 71 - Ahora que reflexiono a sangre fría, caigo en la cuenta de que era bastante raro y muy inconveniente que a los tres cuartos de hora de pasearnos juntos por San Isidro, nos hablásemos don Diego y yo con tanta broma y llaneza. Es posible, bien mirado, que mi paisano tenga razón; que aquel sol, aquel barullo y aquella atmósfera popular obren sobre el cuerpo y el alma como un licor o vino de los que más se suben a la cabeza...
Page 198 - Vds. es cuando por lo más insignificante se arma una batahola de -mil diablos, que no parece sino que arde por los cuatro costados Madrid. La infeliz de ustedes que resbala, si olfateamos el resbalón, nos arrojamos a ella como sabuesos, y, o se salva casándose con el seductor, o la matriculamos en el gremio de las mujeres galantes hasta la hora de ¡ la muerte.
Page 323 - The borrower must return this item on or before the last date stamped below. If another user places a recall for this item, the borrower will be notified of the need for an earlier return. Non-receipt ofoverdue notices does not exempt the borrower from overdue fines. Harvard College Widener Library Cambridge, MA 02138 617-495-2413 Please handle with care.
Page 122 - ... grandísimo, y luego una sensación inexplicable de desahogo, como si alguna manaza gigantesca rompiese un aro de hierro que me estaba comprimiendo las costillas y dificultando la respiración. Di un suspiro y abrí los ojos... Fue un intervalo lúcido, de esos que se tienen aun en medio del síncope o del acceso de locura, y en que comprendí claramente todo cuanto me sucedía. No había mar, ni barco, ni tales carneros, sino turca de padre y muy señor mío: la tierra firme era el camastro...
Page 34 - Aquí está nuestra amiga Asís, que á pesar de haber nacido en el Noroeste, donde las mujeres son reposadas, dulces y cariñosas, sería capaz, al darle un rayo de sol en la mollera, de las mismas atrocidades que cualquier hija del barrio de Triana ó del Avapiés...
Page 77 - ... trouble is hunger and insists that they eat lunch together in a fonda at the fair. This seems to her highly improper but finally he persuades her. She even allows him to send her carriage home, with instructions to return in late afternoon. Meanwhile: El sol campeaba en mitad del cielo, y vertia llamas y echaba chiribitas. El aire faltaba por completo; no se respiraba sino polvo arcilloso.
Page 9 - La primera señal por donde Asís Tabeada se hizo cargo de que había salido de los limbos del sueño fue un dolor como si le barrenasen las sienes de parte a parte con un barreno finísimo; luego le pareció que las raíces del pelo se convertían en millares de puntas de aguja y se le clavaban en el cráneo. También notó que la boca estaba pegajosita, amarga y seca; la lengua hecha un pedazo de esparto; las mejillas ardían; latían desaforadamente las arterias...
Page 204 - Convendré en que eso siempre realza a una mujer; pero, en gran parte, depende del criterio social. La mujer se cree infamada, después de una de esas caídas, ante su propia conciencia, porque le han hecho concebir desde niña que lo más malo, lo más infamante, lo irreparable, es eso; que es como el infierno, donde no sale el que entra. A nosotros nos enseñan lo contrario; que es vergonzoso para el hombre no tener aventuras, y que hasta queda humillado si las rehuye...

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